Aproximadamente 8 de cada 10 personas con enfermedad de Parkinson sufren alteraciones visuales o visoespaciales que pueden pasar desapercibidas en fases iniciales. Estos problemas incluyen visión borrosa, ojo seco, dificultad para leer y cambios en la percepción del contraste o del color. Los especialistas recomiendan revisiones oftalmológicas periódicas y un abordaje integral que incluya tanto síntomas motores como no motores.
Un neuroestimulador adaptativo mejora la marcha y reduce las caídas en personas con párkinson
Un estudio publicado en ‘Nature Medicine’ muestra que un neuroestimulador cerebral capaz de ajustar sus impulsos eléctricos al movimiento del paciente mejora la marcha en personas con párkinson. El dispositivo adapta la estimulación en tiempo real a las distintas...

