Una revisión científica apunta a que el ejercicio podría aportar beneficios en el párkinson más allá de mejorar la fuerza, el equilibrio y la movilidad.
La investigación se centra en las exerkines, moléculas liberadas por los músculos durante la actividad física que podrían favorecer la comunicación entre músculo y cerebro. Estas señales podrían contribuir a reducir la inflamación, proteger las células nerviosas y favorecer determinadas funciones cerebrales.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/08/12/el-papel-del-ejercicio-en-el-parkinson-por-que-los-especialistas-lo-consideran-cada-vez-mas-importante/

