Diversas investigaciones apuntan a que las alteraciones en la microbiota intestinal podrían estar relacionadas con el desarrollo de la enfermedad de Parkinson años antes de la aparición de los síntomas motores. Los estudios han identificado cambios en determinadas bacterias intestinales y refuerzan la hipótesis de que el intestino y el cerebro están conectados a través de mecanismos que influyen en la progresión de la enfermedad. Los expertos destacan además la importancia de hábitos saludables, como una dieta equilibrada, el ejercicio físico y el cuidado de la salud intestinal, para favorecer el bienestar de las personas con párkinson.
Un componente de la ayahuasca muestra potencial terapéutico frente al párkinson sin provocar efectos alucinógenos
Una investigación liderada por la Universidad Complutense de Madrid ha demostrado que la N,N-dimetiltriptamina (DMT), uno de los componentes de la ayahuasca, puede proteger neuronas, reducir la inflamación cerebral y mejorar síntomas motores en modelos experimentales...

