Un estudio de la Fujita Health University, publicado en el ‘ Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry’, sugiere que la pérdida de peso en el párkinson podría deberse a un cambio metabólico que obliga al organismo a utilizar más grasa como fuente de energía.
Los resultados indican que el adelgazamiento podría ser un indicador de desequilibrio energético más profundo, lo que abre la puerta a nuevas estrategias nutricionales y metabólicas complementarias.

