Según un estudio de la Universidad de Guadalajara, ciertos nutrientes (vitamina C, A y E, ácido fólico y omega 3) y una alimentación saludable pueden ayudar a generar resistencia a enfermedades neurodegenerativas como el párkinson, así como a que el tratamiento farmacológico sea más eficiente, ya que fortalece el proceso cognitivo. Por lo tanto, se recomienda hidratarse a lo largo del día, consumir una alimentación casera lo más natural posible y evitar alimentos procesados (ricos en sal, grasas saturadas y azúcares).
Un neuroestimulador adaptativo mejora la marcha y reduce las caídas en personas con párkinson
Un estudio publicado en ‘Nature Medicine’ muestra que un neuroestimulador cerebral capaz de ajustar sus impulsos eléctricos al movimiento del paciente mejora la marcha en personas con párkinson. El dispositivo adapta la estimulación en tiempo real a las distintas...

